Quesque dice por ahí que tengo tres seguidores en mi blog, haha.
Esta chingadera va a cumplir cinco años. Cinco años ya, Dios mío! Se dice fácil, puede parecer poco, pero cinco años de mi vida en un blog... es mucha, pero mucha cosa. Y me ha pasado de todo, literalmente.
A veces me aviento un clavado en los archivos y me revuelco en un putero de emociones. No, sí hay unas ondas que me dan harta pena, haha. Pero no las borro, pk finalmente le quitaría el sentido a eso de tener un blog. Documentar lo bueno, lo mejor, lo malo, lo terrible, lo alegre, lo patético y así, pendejadas que quizá a muy pocas personas le importan, posiblemente a nadie, pero me importan a mi.
He tenido temporadas en las que siento deseos de cerrar el blog, de matarlo, pero siempre termino regresando, para dejar constancia de algo que vale la pena recordar.
Básicamente nunca me ha interesado si me lee alguien o si nadie lo hace. Aunque muchos de mis posts, si no es que la mayoría, tienen destinatario, finalmente quedan ahí. Para deleite de mis pupilas y noches de insomnio. No voy a mentir, y decir que no me encanta que me leas. Claro que me gusta! Me gusta que entres y leas mis cosas, y es más bello aún cuando me dejas algo. Soy bien pinche nenita, qué le hago? Hahaha.
Pero volvemos a lo mismo, la escritura y la catarsis que me da, sigue siendo un acto egoísta y personal.
Y así las cosas.
En este momento me muero de ganas por sentirme productiva, de crear y tener los medios que me faciliten el camino hacia las cosas que deseo. Tener la posibilidad de dar (me), dar (te), dar (les) mucho, mucho más. Eso a veces me frustra y me bajonea, pk estoy totalmente desacostumbrada a ésta situación. Sé que no me pides nada, pero yo quiero. Aunque me regañes y me digas que soy una india, haha. Lo soy, y sé que entiendes de lo que hablo y de la necesidad que tengo de ya no estar con las manos cruzadas.
Y bueno, no sé exactamente cómo o pk, pero estoy segura de que eso cambiará. Y será justo para nuestro mayor beneficio.
Lovius.